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23 de junio de 2018
Datos económicos

Dentro de la economía en Jayena predomina sobre todo la agricultura y dentro de ella el protagonismo principal en cuanto a la superficie cultivada corresponde al secano, aunque podemos encontrar zonas cultivadas de regadío. En cuanto a las orientaciones productivas prioritarias son los cultivos de secano el almendro, el olivo y la vid. Cabe destacar que se trata más bien de un policultivo que de amplias extensiones.
En el secano, la superficie cultivada está ocupada principalmente por cultivo leñoso con predominio de los olivares y el almendro. En el resto de superficie los cultivos se destacan en el siguiente orden: cereales, viñedo y leguminosas. Sin embargo, cabe destacar que el viñedo ha sufrido en estos últimos años un retroceso y actualmente está estancado.
A continuación presentamos la distribución de tierra por aprovechamiento (2003):

Barbechos y otras tierras: 51 Has.
Cultivos herbáceos: 164 Has.
Cultivos leñosos: 3.328 Has.
Prados y pastizales: 0 Has.
Monte maderable: 299 Has.
Monte abierto: 0 Has.
Monte leñoso: 0 Has.
Erial a pastos: 1.083 Has.
Espartizal: 300 Has.
Termino improductivo: 2.693 Has.
No agrícola: 26 Has.
Ríos: 20 Has.

El clima es un claro determinante para muchos cultivos sobre todo la pluviometría irregular. La temperatura es otra variable que incide en los cultivos. Debido a la baja latitud, los registros térmicos y las horas de insolación elevadas, es casi imposible el cultivo de la tierra por encima de los 1.000m de altitud.
La principal característica de las explotaciones agrarias de la zona es el acusado minifundismo de las explotaciones, lo que ha dificultado la transformación del sistema agrario local.
El acusado minifundismo, la fragmentación de las explotaciones, la escasez de trabajo y la realización de la actividad agraria a tiempo parcial son características generales de las explotaciones.
Seguidamente presentamos algunos datos estadísticos sobre el tamaño de las explotaciones:

Menos de 5 hectáreas: 54,6 %
De 5 a 20 hectáreas: 37,6 %
Más de 20 hectáreas: 7,7 %
Otra característica que queremos resaltar es el interés por alcanzar una unidad productiva de carácter familiar, donde la mayor parte de las faenas agrícolas pueden ser realizadas por los miembros de la unidad familiar, como seguro para alcanzar una viabilidad de funcionamiento.
En la comarca sólo el 13 % de los titulares de las explotaciones son menores de 34 años y más de la cuarta parte son mayores de 64 años. Este envejecimiento de los titulares no facilita los procesos de innovación agraria.
La alta estacionalidad en el empleo agrícola sólo se palia por el subsidio de desempleo agrario, debiendo realizar una serie de jornadas para tener derecho a cobrar esa prestación económica.
La economía agrícola de Jayena se acentúa básicamente en el olivo, para su aprovechamiento para la extracción de aceite de gran calidad y que ha obtenido por ello varios premios.
Fruto de este reconocimiento es la modernización de las técnicas agrícolas tanto en maquinarias y riegos como en el control fitosanitario para conservar dicha calidad. El aceite de Jayena se obtiene en dos almazaras propias, una de ellas de economía cooperativa, que producen tanto para el mercado mayorista y minorista interior como para exportación.
De forma complementaria, en secano, el segundo cultivo en importancia es el almendro, cuyo fruto se vende al exterior sin transformar.
La huerta de Jayena tiene fama por la calidad y sabor de sus productos.
Tradicionalmente, el cultivo principal de regadío ha sido la habichuela o judía verde, aunque en los últimos años ha tomado gran importancia el cultivo del tomate de variedad cherry, tanto en caña como principalmente en invernaderos.
La huerta de Jayena ofrece también otros productos aunque suelen ser para consumo familiar, tales como patatas, pimientos, calabacines, calabazas, cebollas, etc.
La ganadería en Jayena ha perdido importancia en la economía local, en los últimos años, siendo ahora casi anecdótica salvo en el caso del caprino, de raza malagueña, que se desenvuelve mejor en la sierra que la cabra de raza granadina por tener las ubres más recogidas y cuya leche artesanal se emplea para la elaboración artesanal de quesos curados y requesones de gran calidad y muy apreciados con denominación de origen. Instituto de Estadística de Andalucía